




La zanahoria es una verdura dura y de clima frío, que crece por
la raíz gruesa que produce en la primera estación de
crecimiento. Planta bianual. Necesita dos años para completar su
ciclo vegetativo, pero como se cultivan para aprovechar
solamente la raíz, su recolección se realiza a los pocos meses
de la siembra.
Soporta heladas ligeras; en reposo las
raíces no se ven afectadas hasta -5ºC lo que permite su
conservación en el terreno. Las temperaturas elevadas (más de
28ºC) provocan una aceleración en los procesos de envejecimiento
de la raíz, pérdida de coloración, etc. La semilla se reparte
directamente sobre el suelo y nace a los 10 ó 15 días. Se hacen
varias siembras espaciándolas un mes, se conseguirá tener una
cosecha escalonada. La zanahoria es una de las hortalizas más
sensibles a la competencia con las malas hierbas, por tanto, la
protección durante las primeras fases es fundamental.
Su color se debe a su alto contenido de betacarotenos y alfacarotenos, pigmentos vegetales que el hígado transforma en vitamina A. Por eso comer zanahoria en exceso puede hacer que la piel, principalmente las palmas de las manos, adquiera un color entre anaranjado y amarillo.